«Gran víctima á los Númenes ofrendo!»

Caliente aún, los Ítalos en torno

Quitan al cuerpo noble el rico adorno.

LXII.

Corineo un tizon tomó del ara,

Y como Ebuso herirle amenazase,

Fulminóle las llamas en la cara:

Arde y luce la luenga barba, y dase

Ingrata á oler. Mas él aquí no pára,

Y al que ofuscó, por los cabellos ase,