Entre sí los extremos ante el pecho,
Y, ambas manos en línea igual, la punta
Tocando está del hierro con la izquierda,
Y el seno con la diestra y con la cuerda.
CLXXVII.
El disparado arpon que rasga el viento
Sintió Arrunte, y á par del estallido,
En sus carnes el hierro entrar violento.
No alcanzó de los suyos sino olvido,
Que en medio de revuelto campamento