Revuelve,» dice; «¡aquí te llama el hado!

Matador de Camila, yo te fio

Que llevarás el galardon ganado;

A tí, tambien á tí se ha dado en suerte

De armas divinas recibir la muerte!»

CLXXVI.

Y habiendo del carcaj, que de oro es hecho,

Sacado una saeta alada, apunta

No sin ira la Ninfa, á largo trecho

Tendiendo el arco, hasta que comba y junta