¡Oh el mejor de los reyes! y esos dones

Muchos y grandes que enviar te agrada,

Con uno solo y principal corones!

No del justo dictámen te disuada

Rebelde encono de émulas pasiones:

Da tu hija en digna boda á egregio yerno,

Y afirma así esta paz con lazo eterno!

LXXIV.

»Vamos á él mismo á suplicarle, empero,

Si tanto miedo embarga á los Latinos,