LIX.

«Nunca, nunca será que yo desdiga

De este animoso arranque; así la suerte

Amiga se presente... ¡ó enemiga!

Mas que ante todo premio pido, advierte:

Tengo una madre, de la estirpe antiga

De Príamo, á quien no razon tan fuerte,

Ni patrio sol, ni regio hospicio, nada

Hubo que de seguirme la disuada.

LX.