Con una y otra vuelta le oprimieron;
Y además de las roscas que formaban
Sus cabezas las de él sobrepujaban.
Destilando veneno denegrido
Las vendas, con sus manos pretendian
Desenvolver las roscas, y afligido
Quejas hasta los cielos despedía,
Como el toro que brama quando herido
Huye del sacrificio que sufría
Y la incierta segur que el golpe ha errado