Manso á Evandro habló Enéas: «Ofrecerte

La verde rama de ínfulas vestida,

¡Oh el mejor de los Griegos! hoy la suerte

Me depara feliz. Ni me intimida

Arcade y jefe á tí de Dánaos verte

Y consanguíneo de uno y otro Atrida.

Hanme traido oráculos sagrados,

Y mi propio querer y el de los hados;

XXVII.

»Y tu fama tambien, que espacio luengo