XXV.

Pásmale el nombre que oye, y,«¡Vén conmigo!»

Palante dice, «vén, quienquier tú seas,

Donde hables á mi padre, y al abrigo

De mis Penates hospedado seas.»

Tómale de la mano, y como amigo

En las suyas retiene la de Enéas;

Y enselvándose juntos se desvían

Del Tibre, y hácia el Rey los pasos guian.

XXVI.