XIX.

Fué allí sus dudas á calmar Latino;

Y habiendo, segun rito, degollado,

En obsequio al oráculo divino,

Cien lanudas ovejas, acostado

En sus pieles dormia; cuando vino

Súbita y misteriosa voz del lado

Más secreto del bosque: «¡Prole mia!

De ajustados enlaces desconfía.