XCIII.

De las habidas pláticas, no en vano

Recuerda el prometido contingente

El Rey, y con su huésped mano á mano

Anhela de partir secretamente.

Pues no ménos que el Arcade, el Troyano

Madrugador anduvo y diligente:

Hace á Enéas Acátes compañía;

Evandro con Palante el paso guía.