XCII.

Del hombro abajo acomodar no olvida

Al cinto puesta la tegea espada,

Y del izquierdo lado desprendida

Tercia una de leopardo piel manchada;

Y ya dos canes que en su guarda cuida

Y parejos anuncian su llegada,

No bien de su alto nido los umbrales

Ha traspuesto, con él saltan leales.