VII.

Por cima allí y á par de las orillas

Cantan con dulce pico alborozadas

Y al bosque vuelan miles de avecillas

Que en la sombra recatan sus moradas.

Holgóse Enéas, y mandó las quillas

Inclinar á las playas deseadas;

Y alegre de ocuparlas, al umbrío

Hospicio acude ya del bello rio.