V.

»Ya con propicio Marte hinchado llega

Al cerco; audaz le invade: mal seguros

Traban los Teucros áspera refriega

Puertas adentro y en sus propios muros;

Su misma sangre ya los fosos ciega.

Enéas, ¡ay! sus míseros apuros

Ausente ignora. ¿Y contra el duro asedio

Nunca tú, nunca ya darás remedio?