IV.
Conciso Jove habló. Ménos somera
Fué la espléndida Vénus, que en su duelo
Vuelta al Padre razona en tal manera:
«¡Rey y eterno Señor de tierra y cielo,
Divina Majestad! ¿ni en quién pudiera,
Sino en tí, mi dolor hallar consuelo?
Los Rútulos me insultan: ¡mira, mira
Cómo entre ellos soberbio Turno gira!