LXIV.

»La sangre de dos pueblos es tu dote,

Y madrina á tu union Belona asiste,

Vírgen!... Hacha nupcial que incendios brote,

Hécuba, no tú sola concebiste;

Que tambien de dos pueblos para azote,

De Páris ominoso copia triste,

Nació el hijo de Vénus. Boda nueva

Ya á Troya renaciente estragos lleva.»