LXIII.

A Also, el pastor, por entre armada gente

En las primeras filas daba caza

Podalirio; mas vuélvese el huyente

Súbito, y al que al hombro le amenaza,

Con su hacha frente y barba de un fendiente

Párte, y riégale en sangre la coraza.

A eterna noche al mísero destierra

El férreo sueño que sus ojos cierra.