LX.

»¡Á bien que de venganzas satisfecha

Yo, ó cansada de odiar, desistiria!

Luégo que el hado de Ilïon los echa,

Prófugos restos, á la mar bravía,

Mi cólera en las olas los estrecha,

Les cierro á toda empresa toda via,

Y armada, último golpe, les afronto

Con las iras del cielo y las del ponto!