LIX.
«¡Oh raza aborrecida! ¡Oh frigios hados,
Por siempre opuestos á los hados mios!
¡Qué! ¿Cautivos quedar, y no estorbados?
¿Eso logran? ¿Sin fuerza, y no sin bríos?
¿Ilesos de sus muros abrasados
Salir, y de las hondas de sus rios?
¿Y entre aceros y llamas, ruina y muerte,
Hallar camino y restaurar la suerte?