LVIII.
«Trajiste, invicto, al hierro de la muerte
Nubígenas biformes, Folo, Hileo:
Monstruos en Creta domeñaste fuerte,
Y entre sus rocas al leon Nemeo:
Tiemblan las aguas del Estigio al verte;
Y del Orco el guardian inmundo y feo
Tembló en su hórrido antro, donde allega
Huesos roidos que con sangre riega.