LV.

»A salvar nuestro Rey de uñas feroces

Venid, las filas estrechad: yo os fio

Que fugitivo el robador, veloces

Las alas soltará de su navío

A perderse en los mares.» Tales voces

Lanza el augur, y con resuelto brío

Corre adelante, y una lanza tira

A los contrarios que á su alcance mira.