LIV.

«Más digo,» Ascanio interrumpiendo exclama;

«Por los Lares de Asáraco, y el fuego

De Vesta inextinguible, y cuantos ama

Grandes Dioses mi casa, Niso, os ruego

Volvais el padre al hijo que lo llama,

Que se cuenta sin él perdido y ciego:

Mis esperanzas y el destino mio

Yo en vuestros pechos sin reserva fio.