LIII.

«Premios á vuestros méritos iguales,

Mancebos, ¿dó hallaré que os galardonen?

Lo primero, los Dioses inmortales

Y las propias conciencias os coronen!

Apreciadores de servicios tales,

Segunda recompensa á fe que os donen,

Enéas hoy, y cuando llegue el dia

Ascanio, que olvidaros mal podria.»