CLXXII.

«¡Pobrecita de tí! porque contraste

Hacer quisiste á la nacion troyana,

¡Oh, en qué modo cruel tu error pagaste!

¡Cuán cara te costó la guerra insana!

¡En vano desde niña fiel honraste

En solitarias grutas á Dïana!

¡En vano por las selvas dando asombro

Nuestro arco y flechas suspendiste al hombro!