CLXXI.

No por eso el mancebo se modera;

¡Y cuál sube de punto y se derrama

Del Troyano el furor! Parca severa

A Lauso no perdona: de su trama

Vital recoge ya la hebra postrera.

¡Demente! él mismo el golpe adverso llama:

Vibrando Enéas el brioso acero

Por medio al infeliz lo esconde entero.