CLXI.

Cazador que cual nadie el arte y dolo

De enherbolar saetas conocia.

Mató despues á Clicio, hijo de Eolo;

Y á Creteo, á quien fué la compañía

Fiel de las Musas su deleite solo,

Su ejercicio el laud, la poesía

Su amor. Carros marciales, lides bravas

Siempre, ¡vate infeliz! cantando estabas.