CLVII.
Y si es que ella á su campo victoriosa
Torna el paso, tras recias embestidas,
Él entónces allá con insidiosa
Mano convierte las ligeras bridas.
En su mañera ronda no reposa,
Las entradas tentando y las salidas
En largo giro, y con secreto gozo
Blande el asta certera el cauto mozo.