CLVI.
Arrunte, á quien por suyo el hado sella,
Ganándola de mano, hábil espía
Con dardo á punto á la veloz doncella,
Y busca al golpe fiero fácil via.
Si furiosa enemigos atropella
En medio de la bélica porfía,
Él vuelve allá solícitas miradas
Y le sigue callando las pisadas;