CLIX.
Este árbol divinal, sin miramiento,
Por despejar el campo al desafío,
Cortaron los Troyanos de su asiento.
En la raíz fibrosa que el vacío
Sitio guardaba, atravesando el viento
Cae y se enclava con pujante brío
El asta del Dardanio. Echó él su lanza,
Ya que á hacer presa por sus piés no alcanza.