ESCENA TERCERA.

(Sale LEÓNIDO.)

LEÓNIDO.—La orilla está solitaria;

No se oye la gritería;

Lo extraño: ya es claro el día

Y no veo á nadie aquí.

Debieron haber llegado,

Pues así me prometieron...

Presumo que ya salieron...

¿Quién sabe si me perdí?

Más no: este es el sendero

Que á la población conduce;

Este es el río que luce

Su corriente sin igual...

Allá la iglesia... Mi casa...

Las banderas... ¡Ya lo creo!

¡Es el lugar del recreo

Que á mi me dijo Pascual!

Desde aquí esperaríamos

Que pase la Vírgen pura...

Más... ¿quién á mi me asegura

Que no acaban de salir?

Lo mejor será buscarlos;

Iré hácia abajo; no... arriba...

Creo que la comitiva

Ya no tardará en venir.

(Se dispone a salir, y viene SATÁN vestido de DIWATA.)