«¡Duélete, oh Fauno, de la suerte mia,
Y tú esa arma retén, óptima Tierra,
Si fiel siempre os rendí el antiguo culto
Que el Troyano abatió con fiero insulto!»
CLXI.
Fácil el Númen al favor se inclina.
Pugnó Enéas gran pieza, y fuerza ó traza
Util no halló; que la raíz divina
El hierro aprieta cual mordaz tenaza.
Miéntras él en vencerla insta y se obstina,