Puro, sí, puro de afrentoso crímen!»

CXXXIV.

No bien en estas voces prorumpiera

Cuando venir vió á Sáces, ve su boca

Que reciente flechazo, dilacera:

Su espumante bridon, que apénas toca

El campo hostil, lo rompe hilera á hilera;

Mas él desaforado á Turno invoca:

«¡Turno, última esperanza en nuestros males,

Habe ya compasion de tus parciales!