Fué entre todos Yuturna quien primero

Oyó el ruido, y lo entiende, y se hurta, y vuela

Medrosa. Arrastra el capitan troyano

Su negra hueste en el abierto llano.

XCI.

Cual, turbando los aires repentina

Tempestad, á la tierra nimbo aciago

Por medio de los mares se encamina;

A mieses y arboredos ¡cuánto estrago

Traerá! ¡cómo la plebe campesina