Con tenaza mordaz tal vez lo aprieta.

¡Ah! no da el almo Apolo traza alguna,

Ni encamina el conato la Fortuna.

LXXXII.

Y ya el pavor invade el campamento,

Espantosa amenaza se aproxima,

En polvo se condensa el firmamento,

Tropel de caballeros se oye encima;

Y mil dardos y mil cruzando el viento

Van doquiera á caer, y ponen grima