LXXV.

Tanto alarde de bárbara pujanza

Fegeo no sufrió: con mano loca

Los fieros brutos á atajar se avanza

Del freno asiendo en la espumante boca.

Arrástranle indomables; ancha lanza

Su cuerpo, aunque sedienta, apénas toca

Bajo la triple malla, por do hiende

A salvo, miéntras él del yugo pende.

LXXVI.