Cobrará vida en boca de la gente;

Miéntras nosotros, pueblo vil, sentado

A mirarle con ojo indiferente,

Quedaremos sin patria: el tiempo acerba

Y justa servidumbre nos reserva!»

L.

Así exalta las almas. Por instantes

Se agrandan, vueltas dando, los rumores.

No son los Laurentinos cual en ántes;

Aun los mismos Latinos, que de horrores