El mancebo del éxito no duda
De su artificio, y huye: de ligera
Riendas ha vuelto, y con la espuela dura
Al veloz alazan volando apura.
CXLVII.
«¡Falso ligur! en vano el triunfo cantas
De las perfidias que aprendiste! en vano
Soberbio esperas que artimañas tantas
A tu padre falaz te vuelvan sano!»
Dijo la vírgen; con aladas plantas