Bajo la tierra con piadosas manos

Mullen; otros envían á Laurento,

Llevan otros á predios comarcanos;

Y los demas sin distincion ni cuento

Hacinados consumen. Ya los llanos

En su vasta extension lucen doquiera

Con el émulo ardor de tanta hoguera.

XLIV.

Así como ahuyentó con luz serena

Gélidas sombras el tercero dia,