Y dice á Lauso: «¡Ay jóven sin ventura!
¿Ya el pio Enéas qué ha de darte en muestra
De homenaje á virtud tan noble y pura?
Al ménos tu ceniza él no secuestra;
¡Oh! si algo valen fúnebres honores
Al lado dormirás de tus mayores!
CLXXIV.
»Lleva esas armas, tu delicia enántes,
Y este consuelo en tu forzosa muerte,
Que caiste, no á manos infamantes,