Horribles lobos dan; el bosque suena:

¡Ay! ¡hombres fueron ya, monstruos ahora!

Con hierbas los mudó la encantadora.

V.

Neptuno que tan duro mal probasen

Los piadosos Troyanos no querria,

No, que á esas playas pérfidas tocasen;

Un viento largo á la sazon envía,

Y así concede que volando pasen

Tras el hórrido golfo. Nuevo dia