Acabará, y acabará tu vida!»
Esto Líger diciendo, ¡cuánto yerra!
Léjos voló su necio hablar. Ni cuida
Enéas con razones contestalle;
Con arma, sí, que de terror le acalle.
CXXV.
A aguijar los trotones se doblega
Lucago, y en sazon que echa adelante
El pié siniestro, á lid dispuesto, llega
Y la orla baja del broquel brillante,