El árcade escuadron tiembla y recela:
En los pechos la sangre el pavor hiela.
XCVIII.
De su carro á la vez Turno se apea,
De dos brutos tirado; y marcha al duelo
En silencio y á pié. Cual leon, que otea
En lontananza á un toro audaz que el suelo
Escarbando se apresta á la pelea,
Y á él de su alta guarida acude á vuelo,
Tal fué del adalid la semejanza