XC.
Cuidó en las selvas ocultar temprano
Á Haleso, de desgracias agorero
Su padre; mas no bien cerró, ya anciano,
Los blancos ojos al sopor postrero,
Las Parcas, salteando al hijo arcano,
De Evandro le consagran al acero.
Contra él Palante, ántes que el dardo libre,
En sumisa oracion invoca al Tibre: