E Ísmara su patria. Haleso cierra,
Y cierran los Auruncos en seguida,
Y Mesapo, aquel hijo de Neptuno,
En caballos insigne cual ninguno.
LXXVI.
Cada uno á su adversario al mar cercano
Lanzar intenta con ardiente brío:
Confin de Ausonia aquel humilde llano
Fué cerrado palenque al desafío,
Donde latino ejército y troyano