Acude entónces Numitor, y saca

Del lacerado cuerpo del hermano

El venablo de Enéas, con que ataca

A Enéas mismo. Fué su arrojo en vano;

Que sólo á rasguñar un muslo alcanza

Al grande Acátes la sesgada lanza.

LXXIV.

De Cúres con los suyos Clauso vino

Presumido en su edad y lozanía.

Rígida lanza este adalid sabino