Y á hijos vence del Lacio (¡fausto agüero!)

A su encuentro, de todos adelante,

Vino Teon, descomunal gigante.

LXVII.

Al cual, del acerado coselete,

Y túnica con oro retesada,

Enéas las junturas rompe, y mete

Por el costado adentro honda la espada.

Con ella luégo á Lícas acomete,

Quien, ya en el claustro maternal salvada,