Con su présaga luz contrista el cielo.

LIX.

Turno audaz áun por eso no desmaya;

A los que llegan repeler emprende

Antecogiendo la interpuesta playa,

Y así en su ardor los ánimos enciende:

«¡Mancebos! de las manos no se os vaya

La ocasion codiciada que os atiende:

En campo abierto, igual á cada parte,

Ya, ya podemos reducir á Marte.