Que ha asociado Mezencio á su venganza;
Píntale á Turno en sus enojos ciego;
Pondérale cuán poca confianza
Merece humano cálculo; y el ruego
Añade á la razon. A la alïanza
Tarcon se inclina, y, sin que instantes pierda,
Sus fuerzas une y ya la marcha acuerda.
XXXIII.
A un extranjero príncipe obediente,
Librada así del veto de los hados,