Ya volador astil, ya piedra grande;

Y hachas el agresor y dardos blande.

XXVIII.

Como perla de fúlgido destello

En rojo oro engarzada, cuyo oficio

Es dar adorno ya á la sien, ya al cuello;

Ó bien como con clásico artificio

Embutido marfil esplende bello

En terso boj ó terebinto oricio,

Tal Ascanio entre todos resplandece;