Que ardiente tea y víboras agita,
Y al cual las infernales vengadoras
Posan sobre el umbral á todas horas.
Cuanto más leo esta traduccion, más me agrada. Reina en ella cierta apacible y modesta elegancia y una igualdad de estilo que se echan de ménos en las demás poesías del difunto académico. En el libro I, y sobre todo en el VI, aprovechó algunos versos, y áun dos ó tres octavas enteras de la traduccion de Hernandez de Velasco. Este libro VI es el más flojo en la de Puente y Apezechea.
(ee) D. Gabriel García Tassara, en sus Poesías (1872), tiene traducida La Muerte de Príamo (libro II de la Eneida) desde el verso
Forsitam et Priami fuerint quæ fata requiras.
(ff) «Obras completas de P. Virgilio Maron, traducidas al castellano por D. Eugenio de Ochoa, de la Academia Española. Madrid. Imprenta y estereotipia de M. Rivadeneyra, calle del Duque de Osuna, 1869, 4.º»
XXXV pp. de preliminares y 816 de texto é Indice alfabético de los personajes nombrados en la Eneida.
Libro impreso con mucha elegancia, aunque tiene algunas erratas.
Por lo que hace al texto, reprodujo Ochoa el de Heyne, revisado por Wagner (1830-1841), consultando en algun caso el de Bénoist y otros. La traduccion es en prosa, que, como toda prosa poética, resulta monótona y amanerada, y como toda prosa de Ochoa, no está libre de galicismos. Fuera de esto y de algunos errores (no graves) de interpretacion, el trabajo es concienzudo, aunque de sabor poco nacional y castizo. En la introduccion y en las notas no faltan ligerezas bibliográficas y críticas. Ochoa no era latinista de profesion; pero tenía buenos conocimientos clásicos. Su Virgilio vino á llenar un vacío en nuestra bibliografía clásica; y si alguno de sus libros le sobrevive, será con certeza éste.