No han de cerrarse ya mis llagas, creo;

Armas que á esta hija tuya ántes hirieran,

Mortales armas, hoy tambien me esperan!

VII.

»Si á hurto ya de tí, ó á tu despecho,

Fueron á Italia los Troyanos, lleven

La justa pena del culpado fecho;

¡No tus furores, tu justicia prueben!

Mas si camino solamente han hecho

A do Dioses y Manes á ir los mueven